Lo del cine

Lo peor de las galas Goya no es que se metan con el Gobierno, sino que se meten siempre con el mismo Gobierno, y solo con él. No soy sospechoso, creo, de blandura con este Gobierno ni con ninguno, pero me parece que la hipocresía es un vicio, no una virtud, y que en el cine abunda en exceso, como esa seguridad que tienen en que los demás tengamos que darles trabajo, en fin llamativo, como si fueran funcionarios de plaza fija, sin oposición ni mérito alguno, y sin otra obligación que darse gusto.
Joyn

La verdad lamentable

Luchamos hasta la extenuación para que la verdad no nos arruine la vida, pero se trata de un error, y no sólo en el sentido moral («la verdad os hará libres..») sino también en el psicológico y en el político. Se repite mucho que un político debe tragarse varios sapos vivos cada mañana, pero no es conveniente que pretenda que esos sapos se los traguen los demás para su propia tranquilidad. Rajoy, por ejemplo, finge imperturbabilidad como si los problemas fuesen nuestros y no de él, y acabarán siendo incontrolables si pretende que nos traguemos que lo de Gürtel sea solo una campaña anti PP, que Bárcenas los engañó a todos sin complicidad alguna, y que Mato, la pobre, no se enteraba de nada y puede seguir siendo una buena ministra. Nosotros, en cambio, nos enteramos de lo suficiente como para saber que no puede merecer ni un minuto más nuestra confianza quien ponga más empeño en defender el honor dudoso de los sospechosos que la decencia pública. E igual ocurre en otros Palacios. 
Puede parecer que lo que pasa es terrible, y lo es, pero debemos convertirlo en algo bueno, en una cura y una purga, por eso no se puede consentir la impavidez de los que pretenden que no pase nada, porque constituye un desafío chulesco a nuestra inteligencia y a la libertad política de los españoles, siempre escasa, pero no hasta el punto de tener que tragar con Urdangarines, Bárcenas y Matos como si fueran pequeñeces. 
Agenda digital del Gobierno

Pena, asco y vergüenza

Ver cómo  algunos personajes del PP defienden o creen que deben defender a gente indefendible me produce pena, asco y vergüenza. Me dan pena los que lo hacen creyendo hacer bien, porque son tontos; me dan asco los que lo hacen porque les conviene, porque son iguales que los que defienden, y me dan vergüenza todos porque no se dan cuenta de que están crucificando a su partido y a su país, claro que lo último no debe importarles mucho a bastantes de ellos. 
Samsung también está en ello

El Gobierno hace que hace

Si quisiera ser cruel, diría que Rajoy trata de compensar con un gobierno «imaginativo» la imposible continuidad de un partido en estado comatoso. Su andanada contra los concejales es puro oportunismo, una amnistía fiscal al revés, que tendrá el mismo magro resultado que aquella.
Rajoy podría concentrarse en el Gobierno si hubiese hecho crisis, marcharse del partido y cambiar de Gobierno; al no hacer ni lo uno ni lo otro trata de vivir de la ilusión de que avec de la patience on arrive a tout, como decía el viejo Assimil, pero no caerá esa breva, porque las brevas no maduran en los fresnos secos.
Surface ya está aquí 

Así da gusto

Rajoy se reunión con quienes lo eligieron, los parlamentarios del PP, aunque mejor sería decir que se reunió con los que eligió para que lo eligieran, y ha sido todo plácido, tranquilo y optimista, Ninguno de los 186 diputados tuvo nada que decir tras oír al presidente que no sería bueno que se ocupasen de «lo que se habla estos días», no se les vaya a ocurrir hacer política, pecado de soberbia, en lugar de obedecer, que para eso están. A esto hemos llegado, y algo ha de pasar porque es completamente insoportable, al parecer salvo para 186 españoles, y cuando están todos juntos. Si esto fuese la democracia, no habría valido mucho la pena.
Una rareza española, muy común

Jueces de fortuna, de izquierdas, por supuesto

Un juez andaluz considera que Gordillo estuvo en el uso de su derecho atracando a Mercadona e impone su criterio en un auto o sentencia, que los jueces son capaces de cualquier cosa. Otro, en Madrid, le reprocha a la policía que protejan la sede de los ladrones del PP. No se cómo hay quien se queja de que nuestro derecho no sea más anglosajón: si con leyes meridianamente escritas hacen lo que se les antoja, imaginen lo que harían si pudiesen improvisar. ¡Joder qué tropa!
¡Ya llega el relojófono!

Dos Papas

Lamento que Benedicto XVI decida dejar el Papado, pero estoy convencido de que hace bien. Da que pensar que quepan dos actitudes tan distintas ante una misma situación, la de Juan Pablo II, el «no se baja uno de la cruz», y la de Benedicto XVI, que no se considera en condiciones de seguir y se atreve a dejarlo. Ambas son ejemplares y contrarias, pero ambas buenas, y eso creo que es una de las grandezas implícitas en la moral cristiana, que es una moral de la conciencia, sobre todo, nada objetivista. 
Twitter y el Papa

Trías

Eugenio Trías ha sido un filósofo prestigioso y admirado, no sin motivo. Sus ideas y sus intervenciones públicas han tenido una notable y positiva influencia en el siempre débil y errático pensamiento español, pero, desgraciadamente, su trabajo no ha sido reconocido suficientemente ni por el gran público ni por sus colegas, habitualmente empeñados en otras aventuras que las de construir una academia prestigiosa, cooperativa e influyente. La prensa ha dado a conocer su muerte con un rimero penoso de tópicos y, salvo raras excepciones, copiando unos de otros. Se ve que no sabemos qué decir frente a un pensador, y ese es el problema que personas como Trías aquí no tienen nada que hacer, lo que es, ciertamente, muy lamentable, porque no es que estemos precisamente escasos de problemas ni sobrados de magisterio. Por cierto, una entrevista preciosa.
e mail

Una cultura de la omertá

A propósito de las informaciones que ponen en tela de juicio la honorabilidad de parte de la dirección del PP,  se están escuchando declaraciones literalmente increíbles reclamando una solidaridad cuasi mafiosa no con los fines del partido, sino con los delitos e irregularidades que hayan podido cometerse bajo sus alas.  En este punto, el PP parece haberse contagiado gravemente de ese extraño y maloliente patriotismo de partido que tantas veces se ha atribuido al PSOE. No puede sino producir asco que se empleen palabras que debieran ser nobles, como patriotismo o solidaridad, para encubrir la podredumbre y la suciedad. Así, si alguien cree que un determinado alto cargo debe dimitir porque su honorabilidad está completamente en entredicho, y ese alguien milita en su propio partido debería callar para siempre. Es difícil expresar con mayor nitidez el epítome de una moral mafiosa, la consigna lógica en una organización de bandidos pero absolutamente repudiable en cualquier asociación que se pretenda decente.
Los partidos españoles están seriamente en tela de juicio y lo están no porque la gente no crea en la política o en la democracia, sino, precisamente porque creen en ellas. Unos y otros se dedican a cultivar estrategias defensivas que les llevan a minusvalorar los estados de opinión, los deseos ciudadanos; parecen conformarse con que a ellos, a una estirpe de elegidos, les vaya bien, y parecen estar seguros de que acabará escampando. Espero que se equivoquen, porque hay cosas muy serias en juego, y alguien debería atreverse a cortar con la tendencia a convertir los partidos en mafias que premian el no ver, el no pensar y el no decir nada. Esa es la desdichada consigna que subyace a la exigencia de omertá para proteger a quien no lo merece, dañando gravemente al Bien común.
Lo viejo y lo nuevo

El dinero de Rajoy

Desde luego que con los saneados ingresos de Rajoy, que no me parecen exageradamente altos para un puesto como el suyo, la mayoría de la gente no tendría ganas de robar, pero ¿qué tienen que ver los ingresos declarados de Rajoy ni los de nadie con los millones del señor Bárcenas? Pues nada. Por esto es inconcebible que se juegue a ocultar el bulto tesoreril con las nominitas rajoyanas. Si Rajoy no se da cuenta de que esta estrategia no sirve sino para hundirle, es que es de otro planeta. No creo que espere que la opinión pública vaya a ser tan confiada y tan justa con él como él lo está siendo con Ana Mato, alguien que no debería seguir por más tiempo en las inmediaciones de Rajoy por puro instinto de supervivencia política, de Rajoy, se entiende, pero de todos los demás,… también. 
Tertium non datur, o PC o teléfono