Los grandes partidos

Las encuestas continúan mostrando un descenso del aprecio electoral de los grandes partidos; sus direcciones confían en que, finalmente, los electores volverán a ellos porque no tendrán a quién votar, pero pueden equivocarse y, sobre todo, debieran recibir una lección por parte de los electores para que la democracia pueda ir realmente mejor. ¿Pasará? Lo veremos, pero cada vez me parece no más probable, pero sí más necesario.

Google gana

Aristóteles y las basuras

Acabo de leer por alguna parte, imagino que no muy fiable,  que Aristóteles consideraba que la metáfora es el signo del genio, y se me ha ocurrido una, pero como mi genio es modesto, inmediatamente he caído en la cuenta de que no se trata de una metáfora, sino de un ejemplo, y hay que distinguir, que también lo decía el Estagirita.
Me refiero a la huelga de basuras de Madrid, una metáfora de España, un ejemplo claro de lo que nos pasa.  En primer lugar, hay que barrer las calles porque somos sucios, hay que barrerlas todos los días porque somos muy sucios; en lugares realmente civilizados basta con hacerlo una vez al mes, o a la quincena. Como somos sucios gastamos mucho en querer parecer limpios, y ahora resulta que no podemos pagarlo, que el ayuntamiento debe dinero a las empresas de limpieza que no pueden pagar a sus empleados. Pero el Ayuntamiento debe dinero porque los impuestos no le llegan, y no le llegan porque son excesivos, y también porque porque somos muy sucios, y porque no pagamos los impuestos porque no nos pagan las facturas, porque nos despiden y porque nos han subido el IBI aprovechando que el valor de los pisos y locales se ha hundido.  
Las basuras son un resultado del conjunto, y es el conjunto el que hay que revisar:  menos basuras, menos impuestos y más limpieza, y así, a la larga, es posible que los basureros de ahora puedan trabajar en otra cosa más interesante. Es un sueño, pero debiera comenzar no por criticar a la alcaldesa, que seguro lo merece, sino por tirar menos porquería y rechazar la mierda política que quieren vendernos.
¡A borrar!

Estado de rechifla

España está en estado de rechifla, de rechifla de la democracia, en particular. La salida de la cárcel, en plan liberación, de grupos de criminales acreditados y sin arrepentimiento ni reinserción que valga es un ejemplo de libro de que nuestro estado es de fallo general. En el caso de los terroristas parece evidente que los gobiernos, naturalmente a nuestras espaldas, han negociado con la banda un apaño. Esto es lo que mejor hacen últimamente nuestros gobiernos, apaños, con la justicia, con la educación, con los impuestos, con lo que haga falta, todo para ir tirando, nada para hacer las cosas bien, para lograr una España de la que podamos sentirnos orgullosos. No es extraño que algunos quieran marcharse de aquí, la verdad, porque da grima sostener una farsa tan mediocre e inconsistente como la de este sistema de opereta. 
Un mercado que se mueve

Transeuntes

Estoy releyendo por enésima vez los discursos de Ortega en las cortes constituyentes de la II República. Veo que subrayo cosas que en otros momentos no había subrayado, aunque no dejo de admirarme de las mismas que años atrás. Llama la atención la claridad de ideas del filósofo, y lo poco que se le ha escuchado, por la izquierda y por su derecha, que tanto da. 
Me ha llamado ahora mismo la atención un pasaje en que Ortega se afirma como transeúnte de la política, como alguien que no solo no quiere gobernar sino que lo que quiere específicamente es no tener que gobernar, como cuando alguien pide que las cosas se hagan bien, para poderse dedicar a lo que prefiere.  Me he sentido muy identificado con ese sentimiento, el de no querer gobernar pero tener que estar pendiente de que otros lo hagan bien, y desear poder dejar de hacerlo. Esto me recuerda a un viejo amigo que decía que debían mandar los que no quisiesen hacerlo, pero, bromas aparte, uno de los problemas de la democracia española es que apenas hay transeúntes, gente que esté atenta pero no quiera el timón, mientras que sobreabundan los que quieren el timón, aunque no sepan ni a dónde hay que ir. 
Ahora el barco ha perdido el norte, la nación está en el aire, los partidos sin fuelle y desprestigiados, y son más necesarios que nunca los transeúntes, precisamente porque puede que se  tenga que tomar decisiones que nunca tomarían los que no piensan más que en el timón, aunque no sepan explicar a los españoles para qué lo quieren, más allá de un montón de vaguedades bastante necias. 
Yota phones

Sondeos verdes

El CIS ha vuelto a hacer un favor al Gobierno, esta vez del PP, al encontrar un brote-verde en forma de sondeo al que, con los datos de base en contra, al PP le han crecido las estimaciones de voto más que al PSOE, cuyos datos de base eran mejores. Si a esto se añade la encuesta de Tezanos, que suele saber lo que hace, está claro que el PP está ya desahuciado. Rajoy y Arriola, y los ex amigos de Bárcenas se las arreglarán para echarle la culpa a alguien, pero será en vano. Lo tremendo es que quienes van en un barco a la deriva, sin política alguna, no le levanten la voz a tan peculiar almirante: da que pensar sobre la naturaleza de la tripulación y sobre su verdadera misión. 
Moto G

El PP de Mariano Rajoy

En el PP de Mariano los líderes se escogen por un experto, eso dice él, elegido por el propio Rajoy. Es un avance que MR no se fíe de su legendario instinto para acertar, aunque siga confiando en su no menos legendaria paciencia para aplazar las decisiones, pero no renuncia a caciquear en el partido, a mandar. Hasta aquí llegó la decadencia interna de un partido que se supone representa a más de diez millones de electores. Rajoy y Arriola, eso es todo: dos escépticos, dos descreídos, dos flotadores, que como el corcho, siempre se mantienen sobre las aguas, sin apenas mojarse,  dispuestos a lo que sea con tal de seguir en el machito del PP. A mi me parece insoportable e imperdonable que la caricatura de la democracia, su más profunda corrupción,  llegue a tanto. 
Crisis y economía digital

El error de Rubalcaba

Que Rubalcaba se está acabando parece evidente. Creo que cometió un error muy de fondo cuando consintió que Rajoy se le escapase vivo en la sesión barcénica del verano, seguramente confiaba en sobrevivirle. Ese error de cálculo, tal vez debido a una conjunción de intereses, algunos, incluso, de Estado, pero de un Estado corrupto que habrá que sanear alguna vez, le va a costar el puesto y la posibilidad de vencer a Rajoy. Si logra que eso no ocurra, habrá que reconocerle cierta genialidad, pero parece poco probable. No marcó a puerta vacía y ahora va a perder el partido, o quizá peor, va ser sustituido antes de que se cumpla el tiempo. 
Métodos de pago

El surrealista caso Bárcenas

Bárcenas es un ladrón, supuestamente, según la pudibundez al uso, que no ha robado nada a nadie. Nadie reclama el dinero sustraído y los más probables propietarios de la pasta, el PP y sus gerifaltes, niegan rotundamente tener nada que ver. Trátase, pues de un misterio, pero de un misterio que esconde una evidencia, las comisiones pagadas por empresarios expeditivos a personas que hablaban en nombre del PP. No creo que se trate de financiación ilegal, en sentido estricto: pedían para el PP pero se lo quedaban ellos, unos pocos muy escogidos y que estaban en el secreto. Con los aumentos de presupuestos fuera de control, que es el mecanismo más socorrido, ganaban todos, la empresa, el intermediario, el recipiendario, y el donante, que seguramente se quedaría con parte del incremento presupuestario. Perdíamos todos los demás, los que les votamos, y pagamos impuestos. Que Bárcenas no pudo hacer eso sólo es evidente, que lo hayan hecho todos los demás partidos es muy probable, pero lo que queda es que la Justicia es una burla y que los españoles somos una panda de tontos por consentir que se nos tome el pelo de tal modo, y a base de garantías. 
Viejos teléfonos

Ni contigo ni sin tí

Una de las cosas que peor llevó del sentir común, que imagino me afecta más veces de las que tiendo a reconocer, es la inconsecuencia, criticar una cosa y su contraria. Dos ejemplos: gentes que se han hartado de repetir que ya está bien de gastos inútiles dedicados a la gloria de los políticos se escandalizan si se cierra una TV autonómica, como la valenciana. Otro: gente que critica el personalismo y el caudillismo de la política española le pide a Aznar que se calle, cuando lo que dice Aznar es, precisamente, que hay que hacer política, que hay que dejarse de seguir consignas del que manda, porque esas consignas pueden ser mortales. Pues nada, Aznar es un resentido y un traidor, y lo sería igualmente si dijese que después del martes viene el miércoles. Se trata de defender a Rajoy y al PP hagan lo que hagan, sin personalismos, eso sí. Lo nuestro no es la coherencia, eso creo.  

Gogo

Que se vacunen los demás

Un amigo mío tenía un tío médico que, en los años cincuenta,  ante las campañas de vacunación por la amenaza del tifus, siempre decía «que se vacunen los demás». La recomendación, aunque cínica, es correcta, porque, si todo el mundo se vacuna, uno puede prescindir de la medida, ya que un anillo de seguridad le estará rodeando, pero, en fin, traigo aquí el lema como ejemplo de cara dura y de cinismo, no como estrategia de prevención correcta. Me he acordado de su dicho al ver que el Gobierno ha reconocido que lleva gastados en lo que va de 2013, el 8% más en asesores que en todo el 2012. Es increíble que un Gobierno que predica la austeridad y recorta de manera brutal los magros presupuestos de investigación, por poner un solo ejemplo, se permita estas alegrías, una aplicación muy clara del lema cínico: ¡que recorten otros! A Rajoy le basta y le sobra con Arriola y con su capacidad de decir lo contrario de lo que dijo, no creo que necesite de y tanta gente para esas fechorías. 
Por cierto que Faes ha recordado, con motivo del décimo aniversario de su revista,  el primer artículo de su Cuadernos de Pensamiento Político, que era de Rajoy, lo recuerdo bien porque fundé esa revista y dirigí su primer número, y no se puede leer el artículo sin frotarse los ojos al comprobar la diferencia abismal entre lo que dijo entonces, cuando fue designado por Aznar y refrendado por los órganos del PP, y lo que dice y, sobre todo, hace ahora. Pero lo de que se tire el dinero en pagar esa nómina de enchufados perfectamente inútiles,  267 asesores sólo en la Moncloa (Suárez tuvo menos de una decena), clama al cielo, como el resto de incumplimientos y traiciones de Rajoy a su programa electoral que era el programa del PP.  
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