Las melonadas y la Yihad

He estado tres semanas largas sin poder escribir, y cuesta volver a coger el ritmo, pero dos circunstancias de hoy mismo me han dado alas, como si de un excitante se tratará. La primera es la cantidad de melonadas que he oído, casi en exclusiva a periodistas, sobre lo mala que es la Merkel al no respetar el derecho de los griegos a decidir. Es difícil decir una cosa más tonta con menos palabras, la verdad, pero, al parecer hablar de lo que podría pasar o de lo que a uno no le gustaría que pasara está mal: no se puede asustar a los niños. Claro que se trata de una submelonada del soberanismo económico que defienden ahora los neocomunistas, que son los comunistas de siempre creyendo que ya se nos ha olvidado lo que son y lo que hacen (a algunos sí, desde luego). Bueno, si la soberanía es tan poderosa ¿porqué no se dedican los griegos a acabar por votación con sus problemas? De paso podían hacer una autopista sobre el Mediterráneo o alguna otra machada similar, porque al parecer el soberanismo es todopoderoso, como los soviets.

Un poco anestesiados por este tipo de melonadas nos hemos enterado de que unos islamistas han matado a unas docenas de personas en París para castigar las burlas hechas al Corán y a Mahoma. Como movidos por un resorte, los melones que criticaban a Merkel se han puesto a hablar del peligro de islamofobia: no fallan nunca en escoger la tontería más  aparatosa, son unos genios.
Nexus 6

Buscad a los listillos

La pifia del Gobierno con  la ley que pretende imponer una tasa irrenunciable a Google es de tan alto fuste que no puede explicarse únicamente con la impericia y el paletismo digital que es habitual en nuestros gobiernos. Me dicen que, por detrás, existía un grupito de listillos dispuestos a constituir una SGAE partiendo de la tasa Google, que ya consideraban en el bote, y que ellos repartirían. No sé qué llama más la atención de estos supuestos intrigantes, si su avaricia o su estupidez. De todas formas, la idea no resulta extraña, es como la radiografía de buena parte de las administraciones públicas, unos paganos obligados y unos administradores opacos y soberbios: el fallo está en que Google ha resultado ser menos tonto que la mayoría de los electores. 
BQ a lo grande

Frankestein 04155


Parece que las víctimas del accidente del Alvia no cejan, gracias a Dios y a su perseverancia, tratando de aclarar lo que ocurrió en la curva santiaguesa, lo que realmente mató a tantas decenas de españoles y dejó mal heridos a centenares más. Los poderes, como siempre, por desgracia, insisten en que la culpa es del maquinista, pero la cosa es mucho más compleja. Lo importante es que ese tren es un Frankestein ferroviario, como sotto voce lo llamaban los ingenieros de Renfe, puesto supuestamente a punto por las prisas políticas del Ministro de turno, y que no parece que estuviese debidamente homologado para circular, puesto que, como se ha visto, no tenía las condiciones exigibles para poder frenar en alta velocidad, es decir que parece admisible que un tren pueda llegar a salirse de la vía ante una frenada excesiva, pero lo que no podría pasar nunca, y pasó, es que las locomotoras traseras, que en este desdichado caso eran dos, una diesel y otra eléctrica, empujasen salvajemente al convoy, lanzando algunos vagones a decenas de metros de altura, precisamente por no obedecer adecuadamente las órdenes de freno de las dos locomotoras delanteras,   por no tener un sistema de frenado decente. 

Estarás de enhorabuena

Se ha criticado mucho que, Sergio Martín, el entrevistador de Pablo Iglesias en  24 horas de TVE le preguntase al líder de Podemos que si estaba de enhorabuena por la liberación de etarras. Es evidente que la pregunta no tiene la mejor de las intenciones, pero no se puede dar por sentado que los entrevistadores tengan la obligación irremisible de tratar con mano de seda a sus entrevistados. Lo sorprendente es que esto lo haga un entrevistador, digamos, de derechas a un político, digamos, de izquierdas: el gallinero se encrespa, pero ese mismo gallinero se encocoraría, sin duda alguna, si un entrevistador de esa misma TV, o de otra, fuese amable o especialmente deferente con un político de derechas. Esta es la esencia del asunto, la desigualdad en nombre de la igualdad: no se puede acosar a un líder benéfico (de izquierdas) y hay que poner en un aprieto a un líder maléfico (todos los demás). 
Aún hay otra capa de protección psicológica bienpensante respecto a estos voceros de la revolución pendiente. Por lo visto se puede propugnar, como ha hecho PI que los etarras abandonen la cárcel puesto que ETA ya no está activa, pretensión muy discutible tanto desde el punto de vista de los hechos como del de la Justicia, pero no se pueden sacar las consecuencias, es decir, que PI pide la  excarcelación de etarras, pero si eso llega a suceder no se puede preguntar si se encuentra satisfecho. El fondo argumental implícito es más recio de lo que se puede suponer, indica, nada menos, que las gentes de izquierda son responsables de sus utopías, pero nunca de los resultados de su aplicación. Así, cualquiera: la culpa siempre es de los demás, nuestra.  

Orwell & Iglesias

Orwell escribió en 1984 que el partido se había atribuido el invento del helicóptero. De manera más modesta, el joven Iglesias se ha atribuido la exitosa movilización popular de la jornada de reflexión frente al PP del atribulado Rajoy. ¡Qué modestia la de este chico!  ¡Diez años en silencio sin presumir de un éxito tan importante! En fin, es hora de que se vaya sabiendo la verdad, no vayamos a creer que el elocuente coletas es fruto de la improvisación: todo estaba previsto en la prodigiosa mente del revolucionario al que tal vez quepa reprochar, únicamente, cierta lentitud  al hacernos disfrutar de sus magníficas y fecundas ocurrencias. ¡Pobre Rubalcaba, una vez dimitido ya te disputan hasta las felonías!
Adiós a Google News

La corrupción viene de lejos

Para quienes no hayan leído todavía el libro de Javier Pradera sobre la corrupción puede ser muy útil echar un vistazo a esta reseña de Ramón Vargas-Machuca en Revista de libros. Es sobremanera evidente que lo de la corrupción tiene hondas raíces de tipo estructural, pero es más obvio todavía que, cuando empezaba a ser un fenómeno innegable, no se hizo nada por acabar con él, y ahora quizá sea la indignación del personal la que acabe por romper lo poco de valor que debiera haberse preservado de esa peste y que hay que recuperar. Nos jugamos no ya mucho sino casi todo en ello, pero hoy es siempre todavía. 
relojes polifacéticos

¿Filosofía?

Ortega dice en un artículo sobre Dilthey que tal vez lo que está por venir, lo dice en 1953, ya no será Filosofía, claro es que lo dice tras afirmar que eso de la Filosofía es cosa de suyo poco clara (y añado yo, sin demasiado interés para casi nadie). Me he acordado de esta advertencia al entrar en la página del Philosophical Gourmet y trastear un poco por ella. No tengo claro que esa clase de escolástica que se conoce como filosofía analítica sea algo así como el bálsamo de Fierabras para las indudables dolencias de lo que llaman filosofía continental, pero si quitamos una y otra o una u otra: ¿con qué nos quedamos? Malos tiempos, sin duda, pero tal vez peor para ellos que para cualquier cosa a la que se pueda llamar Filosofía. 
Los médicos y Google

Iglesias en 24 horas

Una curiosa cualidad de Pablo Iglesias es su vehemencia oral, la rapidez con que habla y con la que consigue dar la sensación de estar contando verdades urgentes y largas, sobre las que tendría mucho que decir. Viéndole días atrás en la tertulia de 24 horas, esa velocidad de palabra me llegó a resultar molesta.
Mi impresión es que el recurso empezará a fallar, que si, hasta ahora, podía servir para dar la sensación de sinceridad y de que no tenían nada que ocultar, está empezando a denotar precisamente lo contrario, la necesidad de no dejar hablar a nadie para que no se perciban con nitidez los trucos, las mentiras y las solemnes bobadas que pretenden vendernos con el único argumento, este sí razonablemente válido, de que hay mucho corrupto suelto. 
No todo vale contra la corrupción, ni los disparates, ni las mentiras con buena intención, ni el doble lenguaje que hace que siendo los corruptos siempre los demás, los de Podemos pretendan seguir siendo tan incorruptibles como el mítico brazo de Santa Teresa que siempre acompañaba, al parecer, al viejo Caudillo. 
Más de lo mismo

Hoy he venido a hablar de mi libro


Como expliqué a mis lectores en el blog de cultura digital he descubierto el sistema de publicación POD de CreateSpace. Esto me ha permitido editar en papel y con un resultado que creo brillante un libro que escribí pensando en mis alumnos del grado de Biología de la URJC, pero que creo que aguanta una lectura de cualquiera que se interese por ese lugar teórico en el que se unen las cuestiones de carácter metafísico, ético y político respecto al sentido de la vida humana. Ahora está disponible para cualquiera en Amazon que lo sirve con bastante rapidez y a domicilio. Les animo a leerlo, no creo que se vean muy perjudicados y, aunque no lo escribí pensando en ustedes, creo que merecerá la pena dedicar unas horas a reflexionar un poco fuera de los cauces más trillados. No es que yo pretenda ninguna originalidad, y no sé si, de intentarlo, ello estaría a mi alcance, y no lo pretendo porque me he propuesto algo más simple, pero no más fácil: plantear con mediana claridad algunos problemas sobre los que, de ordinario, resbalamos más de la cuenta. Pensar es sopesar y el libro les ofrecerá argumentos de peso, aunque espero que no les abrume. Gracias, en cualquier caso, por la atención.

José Luis González Quirós
La comprensión de la vida humana. Historia, ciencia y libertad
Noesis, Madrid 2014

#TransparenciaG2020

He tenido el placer de participar en la confección de un documentado informe sobre transparencia, obra, sobre todo, de Elisa de la Nuez, que esta mañana se ha presentado en el CSIC. Merece la pena echarle algo más que un vistazo. En  mi opinión, si algo queda claro es que la transparencia es imprescindible en democracia, que no cuesta dinero sino que lo produce, y que depende de que los ciudadanos sepamos presionar para que se generalice. Sólo así España podrá aspirar a ser un país de primera, dejándonos de deslizar hacia el abismo  de las democracias y naciones fallidas. 
Movistar no aprende