La prima y el 98

Al ver lo que se dice de Alemania he recordado en varias ocasiones el tono de buena parte de la prensa española poco antes del 98, que si los americanos se iban a enterar, que qué se habrán creído esos mastuerzos, que si la flota los iba a machacar… La opinión pública empujo a los marinos y a los políticos a un enfrentamiento militar con los EEUU que unos y otros, sobre todo los marinos, sabían que iba a suponer una derrota trágica. Ahora abundan los españolistas, aunque sean de CiU, que instan al Gobierno, que se deja querer, a leerle la cartilla a los teutones, y el resultado será igual de desastroso.
¡Lejos de nosotros la funesta manía de pensar! sigue siendo el lema de muchos idiotas que quieren vivir de que los demás sean algo más idiotas que ellos mismos, cosa que no es fácil, pero que ha funcionado bastante bien, hasta ahora. 
Ventas

Verano

Pese a lo mal que estamos, comienza el verano, que será corto y lleno de presagios negativos. Puede que alguien aproveche para colar alguna mala pasada, pero no tendrá éxito porque el nivel del descontento está ya muy alto. Hoy me dicen que se sospecha de que pueda haber preparativos de gobierno de concentración a la vista del buen número de altos cargos socialistas que se están colocando en puestos de confianza, de los más deseados, en cualquier caso. Podría ser, pero no hay que dejar de tener en cuenta lo bien preparados que están para ejecutar ciertas políticas.
Técnicas de campaña

Los riesgos de una actuación

Independientemente de los riesgos nacionales, es decir, para todos, que el gobierno asume al afrontar la situación como lo hace, amenazas que son graves, difíciles de evitar y muy inmediatas, existen gravísimos peligros para el futuro político del PP, porque la coincidencia del liderazgo del partido y del gobierno no es ni casual ni disimulable; se trata de contingencias que no se deberán, únicamente, a que el PP vaya, como seguramente lo hará, a hundirse electoralmente, porque, más bien al contrario, serán la causa de que se hunda de manera tal vez irremisible. En mi opinión, el mayor riesgo del PP, que en cualquier caso me preocupa menos que el de la Nación en su conjunto, porque además me importa, precisamente, en la medida en que afecta al destino colectivo, consiste en que el partido tiende a aparecer como una fuerza  absolutamente desprovista de cualquier identidad política, como una mera disculpa para que algunos puedan nombrar altos cargos. Se trata de la derivada última de todo un modo tecnocrático de concebir la política como mera gestión administrativa, porque ni siquiera hay ideas económicas detrás de la orgía de recortes que el Gobierno administra de modo tan improvisado como arbitrista. En realidad, podría negarse que hayan sido necesarios los partidos para que pase lo que está pasando, aunque, en verdad, ha podido ocurrir por la deliberada intención de reducir los partidos a comparsas de las minorías que han llegado a controlarlos, un verdadero fraude a la democracia y a sus posibilidades, y así nos va.

Tamaño creciente

Carta a un amigo a propósito de un artículo de Elorza

Eso de que la historia es magistra vitae tiene muchas lecturas, no todas agradables. Los filósofos, si se me permite hablar así, hemos dedicado mucho tiempo a mostrar lo estériles que son los juicios contrafácticos, el «qué habría pasado si hubiese ocurrido lo que no ocurrió», válidos para entretenerse, pero nada más. 
Respecto a España, cierta izquierda sigue sin enterarse de que la unidad nacional que ahora tenemos no es cosa de Franco sino, como poco, de Espartero, y que fue consecuencia de un pacto (el de Vergara, en 1839) que puso fin a la primera carlistada, una cosa como muy moderna. Las invocaciones historicistas de catalanistas y vasquistas son un puro invento, nada que ver con Escocia, que sí se unió voluntariamente y se está pensando  qué le conviene más, sin que sea seguro que triunfe el secesionismo por razones perfectamente comprensibles, aunque tampoco sea seguro lo contrario. 
Escocia podría pertenecer a la UE porque, presumiblemente, el resto del United Kingdom no se opondría, aunque ya se verá, pero dudo de que eso pudiese pasar en España, primero porque creo no triunfarían los referenda (nuestra demografía nada tiene que ver con la escocesa) y segundo porque el resto de España vetaría, está en su derecho, el ingreso de ambas unidades políticas en la UE, pero esto es, de momento, política ficción. De todas maneras es obvio que en España abundan los condes don Julián, qué se le va a hacer. 
Lo que no entiendo es que el señor Elorza se remita a un criterio canadiense para decir que la fuerza… no sé qué. ¿Qué fuerza sería aplicar soluciones constitucionales? Otra cosa es que Rajoy, u otro cualquiera, no se atreva, pero ¿fuerza?  espero que no llegue a usarse, porque ejemplos, nada lejanos, hay para todo. Un abrazo, 

phablet

Palo y zanahoria, o palo sin zanahoria

Comprendo que pueda parecer presuntuoso, pero estaba seguro de que Draghi iba a decepcionar a los mercados, según la terminología políticamente correcta. Hace tiempo que quienes mandan en la UE vienen haciendo con España una política uniforme y constante, buenas palabras y poco más. Esto puede irritar a quienes esperan una salvación desde fuera, los que sostienen el absurdo pulso con las instituciones de la UE, basándose en  la deletérea creencia de que España no puede hundirse sin hundirles a ellos, pero yo creo que la conducta de las instituciones financieras de la UE, a las órdenes de Alemania, es bastante racional, y que no va a cambiar, ni antes de que se pronuncie el Tribunal Constitucional alemán, que lo hará de la forma más desfavorable a nuestros supuestos intereses, ni tampoco después. Claro es que ni Mas ni Griñán han ayudado lo más mínimo a las hipotéticas dudas de Draghi, pero eso tampoco cambiará si no se hace lo necesario para que cambie.
Bien haríamos en tomar nota y en poner manos a la obra para  arreglar nuestros entuertos, graves, numerosos y crecientes dado el disparate en que estamos instalados; es evidente que esto no se va a  conseguir sin políticas ambiciosas y serias, pero para eso están los Gobiernos, y, si no se sienten capaces, cosa muy normal, deben dejar el paso a otros.

Generación Kindle

Reducir el número de diputados

Parece que en el Sanedrín autonómico del PP se abre paso la idea de la reducción del número de diputados autonómicos. Menos es nada, pero mejor sería que se abriese un debate serio en el seno del PP,  si es que puede haber algo como eso, es decir si el PP tiene algo como órganos de debate, sobre la reforma del modelo autonómico del que nos hemos ido dotando a la carrera y sin reparar en gastos (por ejemplo: desde que la sanidad pasó del llamado territorio Insalud a las autonomías, su gasto ha crecido de modo espectacular sin que haya mejorado sustancialmente la calidad), y en clara conexión con las actitudes puramente clientelares, compra de votos e influencia, de los aparatos de los partidos. Mientras no se haga eso no se empezará a poner seriamente en marcha una política nacional, una política que merezca ese nombre, más allá del alicorto interés de los dirigentes y colocados de los distintos partidos. 
¿De quién son los rectángulos?

Trastornos bipolares

A veces parece como si los españoles padeciésemos trastornos bipolares, pasando de la euforia a la depresión con demasiada rapidez. Quizá sea cosa de nuestro reciente bautizo financiero y de las murgas que nos endilgan los analistas de bolsa. Nuestras relaciones con el euro, con Alemania y con una cierta normalidad económica están sometidas a esa bipolaridad que  nos hace difícil pensar las cosas con un mínimo de calma. Con los entusiasmos deportivos pasa lo mismo, desde la locura por ganar dos Eurocopas seguidas a la depresión, y búsqueda de culpables, por ser eliminados por Japón y Honduras, dos grandes potencias emergentes. La explicación tal vez esté en nuestros esfuerzos por no mirar directamente a las cosas, resulta que no pueden gustarnos y nos ponemos como Juana la Loca. 
Un poli irlandés

Cuba

Es realmente misterioso cómo se puede preferir un régimen como el cubano, en el que cabe toda mentira porque el poder es absoluto, a los regímenes, por corruptos que estén, en los que queda alguna sombra de respeto a la verdad, es decir, a la libertad de todos y de cada uno. Los protagonistas del supuesto accidente que costó la vida a Oswaldo Payá todavía no han podido decir nada, tienen que esperar a que el régimen de los tiranos acomode violentamente los testimonios posibles al único relato que desea, a lo que ha hecho o a lo que, por lo menos, le conviene que parezca. 
Escribir en los teléfonos sin teclado

No habrá rescate

Eso repite el Gobierno, pero se puede no creer, si se quiere conservar el buen sentido. No es nada deseable, pero no es fácil imaginar cómo se va a resolver la situación económica y política, con paro, déficit, y deuda creciente, y con el Gobierno empeñado en lo que no parece posible, sin abordar ninguna reforma estructural importante. Supongo que el Gobierno espera sobrevivir a un rescate disimulado, pero se antoja difícil que lo consiga, y da que temer lo que con esa actitud se puede poner en riesgo. Es un momento de gran responsabilidad, pero la mayoría de los españoles no saben muy bien cómo acertar con su cometido, y alguien tendrá que aclararlo, si hay tiempo y se puede. Yo no veo el euro en peligro, pero veo que España está, una vez más, a la espera, sin proyecto y sin pulso.
Ceremonias

Telefónica no paga dividendo

Una pésima noticia, pero muy previsible. Se trata de un modelo de negocio que está muy desfasado, que ha vivido de jugar con ventaja, y de explotar con exceso los despistes del personal, sin aportar demasiadas cosas positivas y realmente nuevas, pese a los esfuerzos de Alierta. Si ha seguido habiendo dinero para urdangarines ya se ve que el negocio sigue siendo bastante  ficticio: es de esperar que cambie y lo haga deprisa. 
Internet y la libertad